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El padre del arquitecto dijo al fiscal en 2010 que no cobró por vender La Nao

La sentencia del Supremo que obliga a desclasificar el suelo ha revelado que Rosendo Luis Cáceres mintió a la Fiscalía en una testificación de 2010 en la que negó haber mediado en la operación, pese a tener un poder de venta. Un informe entregado al juzgado confirma que posee negocios inmobiliarios con su hijo.


marzo 14th, 2012 - M. CHACÓN, Tazacorte


Tazacorte

La sentencia del Supremo que obliga a desclasificar el suelo ha revelado que Rosendo Luis Cáceres mintió a la Fiscalía en una testificación de 2010 en la que negó haber mediado en la operación, pese a tener un poder de venta. Un informe entregado al juzgado confirma que posee negocios inmobiliarios con su hijo.

El 29 de junio de 2010, Rosendo Luis Cáceres, padre del arquitecto municipal de Tazacorte, Rosendo Luis Brito, prestó declaración como testigo en las diligencias previas abiertas por el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción Número 2 de Los Llanos de Aridane vinculadas al suelo de La Nao por un posible delito urbanístico en la ordenación del mismo como suelo residencial dentro del PGO. Esa causa se abrió como pieza separada del caso los Tarajales en el que está imputado su hijo.

Casi dos años después, tras confirmarse el “desvío de poder” ejecutado en esa operación, según sentencia firme del Tribunal Supremo que obliga a desclasificar la parcela, sus manifestaciones ante el fiscal cobran importancia sobre todo teniendo en cuenta que negó cualquier relación con la venta de la parcela.

En esa testificación, Luis Cáceres aseguró no haber recibido comisiones por la venta de la parcela de La Nao, y que nunca había actuado como mediador en el proceso inmobiliario entre el propietario Javier Carrillo Kabana y la empresa Estatecnic SA, una vez que el suelo obtuvo la calificación de urbanizable, con informes previos del arquitecto de Tazacorte.

El Supremo afirma en su sentencia firme que “Rosendo Luis Cáceres realizó actuaciones en el ayuntamiento tras alcanzarse la aprobación del suelo”. Recoge como hecho probado que “en un periodo bastante próximo a la aprobación del suelo urbanizable, aparece en escena Rosendo Luis Cáceres, padre del arquitecto municipal, revelándose su conexión con los intereses del propietario de la parcela, Javier Carrillo Kabana. Primero, solicitó autorización (licencia) para la segregación de los terrenos (expediente en el que ya no intervino su hijo “por existir relación familiar” y por indicación del servicio jurídico), luego el propietario otorgó en favor del padre un poder de representación para vender las fincas a un precio de 2.203.447 euros”.

Negocios con su hijo

Sin embargo, como testigo afirmó en 2010 que “no trató con nadie ni hizo gestión alguna sobre la recalificación de la finca. Que nunca intervino como intermediario inmobiliario ni en las gestiones con Statecnic. Que no sabe nada de urbanismo y que ni siquiera conoce el cometido de su hijo como arquitecto del ayuntamiento”.

Reconoció tener un poder especial para la venta de la parcela, pero dijo que “se debía a que era más cómodo para el propietario”. Así, afirmó que “únicamente se ocupa de cuestiones agrícolas y que solo recibía un 10% de la producción, si es que hay beneficios”.

Días después de esa testificación, la acusación representada por otra empresa con intereses inmobiliarios en Tazacorte (Inversiones Cock) presentó un escrito en el juzgado con documentos que confirmaban la vinculación de Rosendo Luis Cáceres con negocios inmobiliarios, afirmando que había faltado a la verdad como testigo.

Según ese escrito, el señalado como artífice de la venta de La Nao como apoderado “sabe de promoción, construcción y urbanismo al participar desde hace años en varias sociedades, como socio, administrador o apoderado general”. Se revela que “es socio fundador y administrador solidario de la sociedad Leangro, S.L., dedicada a la promoción inmobiliaria desde el año 2000, y que además es apoderado general desde su inicio de la sociedad Las Huertas de Tazacorte SL, dedicada a promoción inmobiliaria”.

Por otra parte, ese mismo escrito lo vincula con su hijo y arquitecto de Tazacorte en diversos negocios de promoción, urbanismo y construcción, situando a su hijo también como “socio fundador de la sociedad Leangro, SL, con un poder general a favor de su padre, y es secretario de la Sociedad Cooperativa de Explotación Comunitaria de la Tierra, en la que el padre es presidente”.