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LA PALMA


"La alcaldesa quiere salvar a su hermano y a otros del caso La Nao"


El empresario que llevó La Nao ante el Supremo cree que la decisión municipal de mantener urbano este suelo no obedece al interés general.


15/jul/14 01:00 - V. M., Tazacorte


El empresario César Gil, responsable de llevar el suelo de La Nao ante el Tribunal Supremo, considera que el acuerdo del Ayuntamiento de Tazacorte de mantener este espacio como urbanizable pese a la sentencia firme en contra, tal y como EL DÍA informó ayer, solo puede obedecer "al intento por salvar" de acciones judiciales a las diferentes personas que actuaron en la compraventa de la finca, entre ellas "el hermano de la alcaldesa Carmen Acosta".

El propietario de la empresa Inversiones Coock asegura que "no puede haber otro motivo" en la decisión del Pleno municipal "que intentar salvar con este acuerdo al arquitecto municipal, Rosendo Cáceres, a su padre, Rosendo Luis Cáceres, a los arquitectos Ángel Caro Cano y Joaquín Mañoso Valderrama y al hermano de la alcaldesa ,Pablo Acosta, que intervino en la venta del suelo" en representación de la empresa catalana Estatecnic SA.

El Supremo considera como hecho probado que existió "desvío de poder" con el objetivo de beneficiar a un particular en la compraventa de La Nao, por el que se pagó a 2.203.447 euros cuando su valor, solo unos meses antes, no superaba los 550.000 euros.

César Gil se pregunta "en qué país vivimos" cuando un ayuntamiento "no le hace caso a una sentencia del Tribunal Supremo". No entiende "cómo hay una resolución judicial firme de desclasificar un suelo y los políticos municipales se sienten con el poder suficiente para decir que están por encima de la justicia. ¿Revisan el documento y mantienen ese suelo como urbano?, en qué piensan".

El propietario de Inversiones Coock puso como ejemplo lo ocurrido con "las plantas de asfalto" del Callejón de la Gata. En este caso, "la alcaldesa que estaba en ese momento, esperó a una sentencia firme para tomar una decisión. Es cierto que se perjudicó a un empresario, vale, pero con una sentencia sobre la mesa no se puede hacer otra cosa que obedecer a la justicia".

El empresario vasco, que vio frenados sus proyectos de desarrollo turístico en El Puerto, advierte de que "le he dado muchas vueltas a la decisión del ayuntamiento y no puedo encontrar otra razón que el interés por salvar a diferentes personas que intervinieron en esta operación. No puede existir otra razón". A propósito, se sorprende de que la alcaldesa haya dicho que La Nao se mantiene urbano porque así lo contempla el Plan Insular de Ordenación de La Palma y por su interés turístico, cuando en realidad "es un suelo residencial, no turístico. ¡No es para hacer un hotel!". Y, además, "el Plan Insular lo contempla como urbanizable porque se hizo antes de la sentencia del Supremo y porque así lo decía el Plan General. Son argumentos tan, tan... es que no tienen solidez ninguna".